En 1694, y debido a las malas relaciones con la hermandad de la Coronación, radicada también en el Valle, adquieren escritura con los frailes trinitarios de la Orden Descalza en la nueva sede de estos en la Plaza de San Pedro. Construirían en ella capilla propia (entre una calle que llevaba a San Leandro y otra a Santa Catalina) con acceso propio abierto todos los días del año por las mañanas y los de cuaresma hasta la puesta del sol, medidas que ya manifiestan la importancia dada al Señor y su devoción. Sin embargo, y por desavenencias posteriores con los trinitarios descalzos, y aún cuando las mismas serían finalmente resueltas favorablemente a la Hermandad desde Roma, nunca llegaría a edificarse esta Capilla ni por tanto, a trasladarse allí la Hermandad.

 

 

 

Por el contrario, en 1695 vendería la Capilla del Convento de Santa María del Valle a la congregación al precio de 6.480 reales. La marcha debió ser por diferencias en torno a las obligaciones de los frailes para con la cofradía, habiéndosela desplazado a hacer su estación al Viernes Santo mañana en los últimos años de estas décadas ya que la Hermandad solicitó su vuelta al jueves en 1693, lo que se soluciona con una concordia de urgencia. De este modo, en 1697 el arzobispo Juan de Monrroy licita el traslado de la cofradía a la sede del Colegio de San Acasio, Noviciado de Sevilla de la Orden de San Agustín, donde permanecerían brevemente, dadas las reducidas proporciones de la misma.

De este modo, llegamos a 1702, año en que la Hermandad encuentra acomodo provisional en la Parroquia de San Lorenzo, acomodo que pasaría a ser definitivo con la adquisición notarial, en 1703, de la capilla del patronato de D. Alonso Fernández Treviño, que la poseía desde 1599 y que en aquel momento recaía en D. Pedro Domingo de Peragullano, quien la poseía a la espalda de la de Rocamador. Los primeros años debió estar en obras casi continuas, pues en 1710 se convoca a los hermanos para la colocación del Señor en su altar de capilla; en 1712 y 1715 se vuelve a ampliar por cesiones de suelo del Ayuntamiento, y en 1717 es la parroquia la que le cede algunos terrenos para su expansión.

Con el traslado a San Lorenzo comienza a conocerse como “Santísima Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso”, e iniciaría una época de gran acrecentamiento de la devoción popular al Señor.

De la Parroquia de San Lorenzo sólo habría ya de salir –si bien manteniendo la propiedad de la capilla en San Lorenzo- 1965 para ocupar su última y definitiva sede, la Basílica de Jesús del Gran Poder, en la misma Plaza de San Lorenzo tras haberse barajado y desechado otras opciones a lo largo de los años, templo que el amor y la devoción de los sevillanos le levantaron y donde tiene su sede canónica desde entonces.

 

1 Sigüenza, Francisco.- Traslación de la Imagen de nuestra Señora de los Reyes y cuerpo de San Leandro, y de los Cuerpos Reales a la Real Capilla de la Santa Iglesia de Sevilla (manuscrito de 1579)(edición de Santiago Montoto: 1920)